ENCRUCIJADA


 
EN UNA ENCRUCIJADA ME DETENGO
CUANDO SUFRO DILEMAS DE IMPOTENCIA
LAS HORAS MUERDEN EN LA OSCURA NOCHE
QUE DERRUMBA MI CUERPO EN EL LETARGO.

EL CRUCE INDICA RUTAS PELIGROSAS
Y OASIS DE GRANDES ESPERANZAS
MUESTRA CIELOS DE OCASOS MORTECINOS
Y RÍOS QUE ENDULZAN MI TRAGO AMARGO.

ESPEJOS DE AGUA AHOGAN MI IDENTIDAD
ENTRE JARDINES DE FLORES MARCHITAS
EL LUCERO BUSCA ENTRAR EN MIS OJOS
DESDE EL ESTANQUE DE UN INVIERNO LARGO.

ESCUCHO EL LATIR DE UN "PULSO - CONSCIENCIA"
CUANDO NIEGO A DIOS, Y VEO MILAGROS.


INSAURRALDE, Alejandro, “Encrucijada”, Dimensiones, Buenos Aires, Magdala, 2008, pág. 22.